Para muchas empresas de almacenamiento y logística, el mayor riesgo asociado a Simpler Recycling no es una multa, sino el impacto oculto sobre la reputación, los costes operativos y la confianza de los clientes.
Con el desarrollo de la normativa sobre residuos en Inglaterra, las instalaciones se ven sometidas a una presión cada vez mayor para mejorar la separación de residuos y reducir la contaminación. Pero, aunque la legislación impulsa el cambio, el verdadero impacto en las empresas no suele proceder del organismo regulador, sino de los informes de auditoría, las valoraciones de los clientes y las notificaciones de rechazo de la empresa de gestión de residuos.
¿Qué es Simpler Recycling?
La legislación Simpler Recycling británica tiene como objetivo normalizar las prácticas de reciclaje en las empresas y lugares de trabajo en Inglaterra. Desde marzo de 2025, las organizaciones están obligadas a separar los residuos reciclables secos, el papel y el cartón, los residuos alimentarios y los residuos generales antes de que los recoja la empresa de gestión de residuos.
El objetivo es claro: reducir la contaminación y mejorar los resultados del reciclaje en todo el país. Sin embargo, para muchas instalaciones, la distancia entre comprender el requisito y aplicarlo de forma coherente es mayor de lo que parece.
Por qué las empresas deben preocuparse de la contaminación por residuos
La mayoría de las instalaciones no son conscientes del coste que supone la contaminación.
Cuando los residuos no se clasifican correctamente, se pueden rechazar recogidas y añadir recargos, suben los costes generales de eliminación de residuos y se pierden bonificaciones por reciclaje. Dado que los impuestos sobre los residuos siguen aumentando¹, los argumentos económicos a favor de una adecuada separación de los residuos son cada vez más sólidos.
Pero el impacto financiero va más allá de los costes de eliminación. Cuando la contaminación se convierte en algo habitual en todos los turnos, empieza a aparecer en los informes de los contratistas, y estos dejan un rastro documental. En un contexto en el que el servicio digital de rastreo de residuos (Digital Waste Tracking) va a ser obligatorio a partir de octubre de 2026, lo que supondrá la creación de registros auditables y con marca de tiempo de los movimientos de los residuos a lo largo de toda la cadena de suministro, ese rastro documental será mucho más difícil de gestionar de forma discreta.
Las instalaciones más expuestas son aquellas que han asumido estos costes sin tomar medidas al respecto. Porque, una vez que los registros son auditables, lo que antes era un problema operativo interno pasa a ser visible para los clientes, los inversores y los auditores.
El riesgo reputacional va en aumento
Los clientes, empleados y socios de hoy en día esperan que las empresas se tomen en serio la sostenibilidad. Los contenedores desbordados, las estaciones de reciclaje mal gestionadas o los problemas evidentes de contaminación transmiten un mensaje claro. Y no precisamente bueno. Y ese mensaje lo ven todas las personas que visiten su página web, incluidos los auditores y los clientes.
Una gestión inadecuada de los residuos puede afectar a la percepción de la marca, a la confianza de los clientes, a los objetivos medioambientales y a la capacidad de conseguir o mantener contratos con socios que deben cumplir sus propios objetivos de sostenibilidad.
Esto es especialmente relevante para los socios a los que les preocupan las emisiones de alcance 3. Necesitan proveedores de servicios logísticos que puedan estar a la altura de esos compromisos de sostenibilidad. Porque si no cumple con las normas de reciclaje, sus socios podrían pensar que existe un riesgo de incumplimiento también en su trabajo.
A medida que se endurezcan los requisitos de información en materia de ASG, las empresas que no hayan invertido en mejores sistemas se verán rezagadas respecto a sus competidores que sí lo hayan hecho y podrían llegar a perder contratos frente a ellos.
Por qué la mayoría de las instalaciones de almacenamiento siguen sin clasificar correctamente los residuos
El problema no suele ser la falta de concienciación. La mayoría de las instalaciones saben que deben clasificar los residuos correctamente. El problema está en la ejecución.
Una disposición confusa de los contenedores, una señalización deficiente o inexistente, sistemas incoherentes entre distintos centros, un equipamiento de baja calidad y una implicación limitada de los empleados crean las condiciones para que la contaminación se convierta en algo habitual en lugar de excepcional. Cuando el personal tiene que gestionar altos índices de preparación de pedidos bajo presión, incluso un sistema bienintencionado fracasará si exige demasiado esfuerzo mental en el momento de su uso.
Si multiplicamos las exigencias por varios equipos y diferentes turnos, las pequeñas deficiencias en el proceso de gestión de residuos se convierten rápidamente en un problema grave. Cuando un problema se repite con frecuencia en todos los turnos, se convierte en algo habitual en las auditorías y en los informes de los contratistas, y eso afectará a su reputación.
La opción de eliminación debe ser siempre la más obvia, en todo momento, independientemente de quién utilice el sistema, del tiempo que lleve desempeñando esa función o de lo ajetreado que sea el turno.
Cómo los sistemas de gestión de residuos más inteligentes reducen el riesgo
Las instalaciones con las que hemos colaborado que han reducido su contaminación y mejorado sus índices de reciclaje comparten un enfoque similar. Utilizan puntos de reciclaje claramente señalizados con flujos de residuos codificados por colores. Colocan contenedores allí donde se generan realmente los residuos, como en las estaciones de embalaje y las zonas de carga, y no en un único punto de recogida que añade trabajo adicional en un turno ya de por sí ajetreado. Además, utilizan equipos resistentes y bien diseñados que siguen funcionando en entornos con mucho tráfico sin necesidad de reparaciones ni sustituciones constantes.
Una infraestructura bien mantenida, claramente señalizada y utilizada de forma sistemática no solo mejora las tasas de reciclaje, sino que, además, demuestra a los auditores y a los clientes que su empresa se gestiona con un alto nivel de calidad. Esto es importante cuando el equipo de un cliente visita sus instalaciones, cuando se lleva a cabo una auditoría y cuando se revisa el informe de una empresa de gestión de residuos. Los bajos índices de contaminación y la fiabilidad de los sistemas demuestran que sus instalaciones están bajo control, y eso es un factor importante en la revisión de contratos y los procesos de licitación.
Este tipo de infraestructura también le permite adelantarse a lo que está por venir. Dado que la obligación de recoger por separado el film plástico, incluidos el film para palés y el plástico de burbujas, entrará en vigor en marzo de 2027, las instalaciones que hayan invertido ahora en sistemas de gestión de residuos sólidos y escalables estarán en mejores condiciones para hacer frente a ese requisito adicional sin que se produzcan interrupciones.
¿Conoce el coste real de sus residuos?
Muchas empresas reciben informes sobre contaminación de sus proveedores de gestión de residuos, pero pocas los revisan activamente o toman medidas al respecto. Es una oportunidad perdida.
Un «análisis de los residuos» es un punto de partida práctico. Al recorrer sus instalaciones y analizar cómo se mueven realmente los residuos por ellas, podrá identificar los puntos críticos de contaminación, las ineficiencias en el flujo de residuos, los costes operativos ocultos y las oportunidades claras para mejorar el rendimiento del reciclaje. Además, verá lo mismo que ven sus clientes y auditores, lo que le ofrecerá una visión más clara de los problemas que podrían aparecer en los informes y le ayudará a comprender la percepción que tienen de su centro los equipos externos.
Para llevar a cabo un análisis de los residuos, no se necesitan conocimientos especializados. Basta con analizar con sinceridad qué es lo que realmente ofrece su sistema actual y si eso va a ser suficiente a medida que sigan evolucionando los requisitos legales.
Si necesita orientación para crear un sistema de gestión de residuos que funcione en situaciones de presión, visite nuestra Recyclopedia.
Fuentes:
Landfill Tax: increase in rates from 1 April 2026, HMRC https://www.gov.uk/government/publications/landfill-tax-rates-for-2026-to-2027/landfill-tax-increase-in-rates-from-1-april-2026
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