Si trabaja en el sector del almacenamiento y la logística, sabrá que el tiempo es oro. Objetivos de procesamiento, índices de preparación de pedidos, rendimiento: se contabiliza cada minuto de cada turno.
En un sector en el que las ganancias marginales pueden suponer una gran diferencia, la optimización se persigue sin descanso en un esfuerzo por eliminar cualquier desperdicio innecesario que pueda afectar a la productividad.
Pero es posible que se haya pasado por alto el motivo de una pérdida de tiempo constante: ni maquinaria averiada, ni errores de preparación de pedidos, ni falta de personal, sino su sistema de reciclado.
Reciclar es más importante que nunca
Desde la entrada en vigor en marzo de 2025 de la legislación Simpler Recycling del Gobierno británico, el panorama de la gestión de residuos para las empresas de almacenamiento y logística ha experimentado cambios de gran calado.
La simplificación del reciclaje es tan solo el ejemplo más reciente de un cambio continuo hacia la sostenibilidad y la gestión responsable de los residuos, y representa tan solo una pequeña parte de una serie de cambios legislativos que situarán la sostenibilidad en el centro de las operaciones.
Sin embargo, aunque los cambios para cumplir la nueva normativa se han implementado rápidamente en las operaciones de almacenamiento y logística, en muchos casos no se ha considerado el impacto que podría tener la forma de hacerlo sobre la productividad de las personas.
Residuos en el sentido LEAN de la palabra
Sin duda, habrá oído hablar del término LEAN. La metodología, desarrollada originalmente en la industria automovilística japonesa, pretende aumentar la eficiencia racionalizando las operaciones y reduciendo el desperdicio.
Es un enfoque a través del cual probablemente ya se hayan analizado casi todos los aspectos de sus operaciones. ¿Por qué no utilizarla con sus sistemas de reciclaje?
Por ejemplo, la idea del movimiento innecesario. Imagine que uno de sus trabajadores tiene que desviarse 10 metros de su flujo de trabajo habitual para depositar un cartón en el contenedor adecuado. Puede parecer un pequeño inconveniente, pero es un trayecto que tiene lugar decenas o incluso cientos de veces al día.
Multiplíquelo por todo un equipo, en unas instalaciones enormes, en varios turnos y, de repente, sumará una cantidad de tiempo considerable que no contribuye en nada al rendimiento.
Luego está la espera.
¿Qué ocurre si el punto de reciclaje al que se ha desplazado un trabajador se llena más rápido de lo que se vacía? ¿O resulta demasiado pequeño para el volumen de residuos que tiene que gestionar?
Así pues, el personal tendrá que detenerse a apilar los residuos en las inmediaciones o solucionar el problema directamente; una interrupción que detiene el flujo de trabajo en seco.
Por último, debemos tener en cuenta el sobreprocesamiento. Si los contenedores no están claramente etiquetados o los flujos de residuos no están organizados de forma lógica, los empleados se ven obligados a dedicar tiempo a descifrar qué va en cada sitio.
Son decisiones que no deberían tener que tomar, ya que ocasionan el tipo de pausas y fricciones de bajo nivel que LEAN se esfuerza tanto por eliminar en otras áreas de sus operaciones.
Cómo evitar que su sistema reste productividad de picking
Ahora que conocemos la magnitud del problema que pueden causar los sistemas de reciclaje ineficaces, ¿qué pueden hacer los operadores de logística y almacenamiento para solucionarlo? Afortunadamente, hay varios cambios clave que puede realizar, que tendrán un impacto inmediato y le ayudarán a recuperar parte de la productividad de picking perdida.
La ubicación es la base de todo: en un almacén bien gestionado se presta la misma atención a la ubicación de los puntos de gestión de residuos que a las rutas de recogida. En pocas palabras, colocar los contenedores adecuados en los lugares adecuados es lo más importante que puede hacer para mejorar su sistema. Es una mejora de gran impacto que puede perfeccionar repetidamente para mejorar la eficiencia.
El etiquetado es importante: el etiquetado es tan importante como el equipamiento, así que préstele la atención que merece. Un código de colores coherente en todas las instalaciones y etiquetas claras con una iconografía reconocible facilitan el reciclaje a los usuarios. Nuestra herramienta de personalización de etiquetas le permite crear una señalización clara, codificada por colores y adaptada a sus flujos de residuos específicos, lo que facilita la toma de decisiones por parte del personal y reduce la contaminación en origen.
Equipos capaces de mantener el ritmo: una vez resuelta la ubicación, deberá centrar su atención en los equipos que forman la columna vertebral de su sistema de reciclado. Busque contenedores con garantía de larga duración en los que pueda confiar.
Nuestros contenedores BRUTE® (10 años de garantía) son habituales en almacenes y operaciones logísticas por una buena razón, ya que su gran volumen, excepcional durabilidad y facilidad de movimiento los hacen ideales incluso para los entornos más ajetreados.
Cuando el espacio es reducido y la separación de varios flujos es prioritaria, nuestros puntos de reciclaje Slim Jim® (10 años de garantía) ofrecen una solución compacta y claramente organizada que facilita al máximo el trabajo del personal.
Empiece con un análisis de los residuos
Recorra sus instalaciones y adopte un enfoque sistemático para evaluar qué aspectos de su sistema de reciclaje funcionan bien y cuáles no. ¿Qué residuos genera cada área y en qué cantidad? ¿Tiene instalados los contenedores de reciclaje adecuados? ¿Hay contaminación cruzada de residuos? Este es el tipo de preguntas que debe hacerse mientras recorre el almacén. Esta información le ayudará a tomar decisiones informadas que mejorarán sus sistemas.
Si necesita ayuda para empezar, hemos elaborado una lista de control para ayudarle a saber qué debe tener en cuenta.
Pequeños cambios, grandes beneficios
Una sola estación de reciclaje no va a determinar por sí sola el éxito o el fracaso de una operación de almacén. Sin embargo, el efecto acumulativo de una infraestructura de residuos mal diseñada suma más de lo que se cree.
La buena noticia es que solucionar estos problemas no le costará mucho tiempo ni dinero. La clave suele estar en la ubicación, la capacidad y la claridad.
Si esas tres cosas están bien, su sistema dejará de ser un lastre para la productividad y empezará a hacer exactamente lo que debe: cumplir sus objetivos de reciclaje de forma sencilla y eficaz, sin restar productividad de picking a su personal.
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