Cuando el presupuesto es ajustado, elegir el cubo más barato del mercado parece la decisión más acertada. Al fin y al cabo, es solo un cubo, ¿no? [Text Wrapping Break][Text Wrapping Break]Sin embargo, al igual que con todo, en la gestión de residuos en hostelería, lo barato sale caro. Y las decisiones de compra poco previsoras pueden repercutir a largo plazo en su establecimiento.
Lo que cuesta el artículo no es lo que acaba pagando
No todos los cubos son iguales. Esto significa que las decisiones de compra basadas en el presupuesto pueden convertirse en un problema a largo plazo si los cubos no están a la altura de las exigencias del uso diario. El problema es que los cubos baratos simplemente no se han diseñado para los retos a los que se enfrentan los establecimientos de hostelería.
Los cubos tienden a fallar de la misma manera. Las tapas se agrietan. Los mecanismos se atascan. Las superficies se decoloran a los pocos meses de su instalación. En un lugar muy concurrido, no son inconvenientes menores. Unos cubos inadecuados pueden repercutir en todo su sistema de gestión de residuos, provocando contaminación, atascos y acumulaciones que le hacen perder tiempo y dinero.
En poco tiempo, cualquier ahorro conseguido en los costes iniciales se ve absorbido por el tiempo adicional que el personal tarda al utilizar equipos averiados, los costes de mantenimiento o incluso el coste de invertir en recambios adecuados. Nada de esto aparece en la factura original, pero todo tiene un coste.
Coste de la contaminación
La contaminación suele pasarse por alto, pero es importante tenerla en cuenta.
Si el diseño de los cubos no es el adecuado o los cubos resultan difíciles de usar, es menos probable que su uso sea eficaz. Esto, a su vez, genera contaminación, ya que el personal y los clientes acaban colocando los residuos en el lugar equivocado. Basta con colocar una caja grasienta en el flujo de cartón o un tapón de botella en el de vidrio y, de repente, los residuos que hasta entonces se mantenían cuidadosamente separados acaban contaminados, lo que puede traducirse en un aumento de los costes de su contratista de gestión de residuos.
En los ajetreados entornos de hostelería, un buen diseño de los cubos es crucial. Características como aberturas amplias, mecanismos manos libres y compartimentos separados para diferentes flujos de residuos reducen activamente el riesgo de equivocarse.
Pérdida de productividad
Cada vez que una solución o un producto falla, alguien tiene que arreglarlo. Esto significa buscar alternativas, coordinar reemplazos e implantar cambios en todas las instalaciones. Además de ser una molestia, aparta al personal de las tareas clave para el funcionamiento del negocio hostelero. Tampoco suele ser un trabajo de cinco minutos y, en un sector en el que los recursos ya son escasos, el tiempo dedicado a sustituir soluciones deficientes puede ser una verdadera carga.
Pero la reducción en la productividad no acaba ahí. Optar por soluciones que no han sido diseñadas específicamente para su sector puede ser igual de perjudicial. Esto se debe a que las ineficiencias causadas por el diseño deficiente de un cubo pueden acumularse muy rápidamente. Una apertura demasiado pequeña o un mecanismo manos libres que no funciona son pequeños defectos que pueden parecer insignificantes por sí solos, pero pueden mermar la productividad de su personal. Es un problema especialmente grave en las instalaciones de gran tamaño, donde incluso los pequeños contratiempos pueden acumularse rápidamente y convertirse en importantes pérdidas de tiempo.
Residuos
No solo importa lo que se deposita en los contenedores; los negocios de hostelería también deben tener en cuenta los residuos que se generan al reemplazarlos. Hoy en día, los negocios de hostelería están sometidos a un escrutinio sin precedentes. Sus clientes esperan que haga todo lo posible por reducir los residuos innecesarios, y esto incluye los productos y equipos que decida adquirir.
Comprar una vez, comprar bien
Elegir soluciones de residuos y reciclaje bien diseñadas y duraderas es una inversión que se amortiza con el tiempo. La solución adecuada reduce los costes de funcionamiento, la contaminación, los problemas operativos y la huella medioambiental.
Desde 1968, trabajamos para desarrollar productos que ayuden a las personas a mantener el mundo en funcionamiento. Por eso, nuestros cubos industriales cuentan con garantías a largo plazo, lo que le da la seguridad de que está invirtiendo en una solución diseñada para soportar las exigencias a las que su equipo se enfrenta cada día.
Para obtener más información sobre nuestras soluciones de residuos y reciclaje, visite https://www.rubbermaid.eu/es/waste-and-recycling/
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